Internacional Política

Mentiras, odio y persecución: las armas de la nueva política

Populismo

Hoy la política mundial vive una preocupante normalización de la mentira y el odio como herramientas de poder. Desde EE. UU. hasta Costa Rica, líderes populistas usan la posverdad y la confrontación para distraer al pueblo mientras concentran riqueza en manos de unos pocos.

En EE. UU., Trump regresó a la presidencia con su viejo guion: acusar sin pruebas, atacar a la prensa y premiar a las élites. Su discurso polarizante insiste en que solo él puede “salvar a América”, mientras recorta impuestos a los más ricos y erosiona derechos.

En Argentina, Javier Milei mezcla ultraliberalismo con un odio abierto hacia causas sociales. Cerró organismos de derechos humanos y promueve un relato conspirativo que niega hasta el cambio climático. Mientras tanto, la pobreza supera el 50%, pero su gobierno brinda con grandes empresarios beneficiados.

En Costa Rica, Rodrigo Chaves convirtió el ataque a la prensa en un espectáculo semanal. Sus amenazas a medios y opositores minaron la libertad de expresión y fomentaron la división en una sociedad que antes era ejemplo democrático.

Estos casos ilustran un fenómeno global: caudillos que fabrican enemigos y siembran odio para perpetuarse en el poder, todo mientras las inversiones sociales y la equidad desaparecen. La propaganda sustituye la verdad, el show reemplaza el diálogo, y la democracia se debilita.

Como advirtió John McCain: “Lo primero que hacen los dictadores es reprimir a la prensa.” Hoy, defender la verdad y la justicia social es urgente si no queremos sociedades más divididas y autoritarismos disfrazados de salvación.”

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